Todo comenzó con Rareș
El Mundo de Rareș nació mucho antes de convertirse en un proyecto profesional.
Nació con mi hijo.
Rareș llegó a mi vida para transformar mi manera de comprender la infancia, el aprendizaje y la diversidad. Sus necesidades y sus diagnósticos de autismo y epilepsia nos llevaron a recorrer un camino lleno de preguntas, retos, aprendizajes y también muchos logros.
Durante estos años aprendí a observar más allá de una conducta, adaptar materiales, anticipar situaciones, comprender diferentes formas de comunicación y buscar estrategias que respetaran su manera particular de relacionarse con el mundo. También conocí de cerca las difi cultades que atraviesan muchas familias cuando necesitan una atención verdaderamente individualizada y adaptada.
Rareș me enseñó que no todas las personas aprenden de la misma manera, que avanzar no siempre signifi ca hacerlo al mismo ritmo que los demás y que un pequeño cambio en el entorno puede abrir posibilidades enormes.
De esa experiencia nació mi deseo de formarme y acompañar a otros niños, adolescentes y familias. Quería crear el espacio que yo misma había necesitado encontrar: un lugar cercano, inclusivo y respetuoso, donde cada persona pudiera sentirse comprendida y aprender desde sus fortalezas.
Por eso este proyecto lleva su nombre.
Rareș conoce el proyecto, participa en él y se siente orgulloso de todo lo que hemos construido juntos.
El Mundo de Rareș nació de nuestra historia, de todo lo que hemos aprendido y de su manera única de enseñarme a mirar el mundo.
“Todo comenzó gracias a él.”